El primer apólogo chino Cuando Leopoldo Marechal concibió este cuento, probablemente apuntaba a combatir las formas más vulgares y cotidianas de argumentación. Por ejemplo, que un argumento es bueno por la falacia de “la mayoría lo cree así”; o “por principio de autoridad” o apelando a la descalificación “por el origen del argumento”. Un texto breve del gran escritor que pertenece a su libro "Cuaderno de navegación" del año 1966. El maestro Chuang tenía un discípulo llamado Tseyü, el cual, sin abandonar sus estudios filosóficos, trabajaba como tenedor de libros en una manufactura de porcelanas. Una vez Tseyü le dijo a Chuang: -Maestro, has de saber que mi patrón acaba de reprocharme, no sin acritud, las horas que pierdo, según él, en abstracciones filosóficas. Y me ha dicho una sentencia que ha turbado mi entendimiento. -¿Qué sentencia? -le preguntó Chuang. -Que "primero es vivir y luego filosofar" -contestó Tseyü con aire devoto-. ¿Qué te parec...
- - Según el diccionario de la Real Academia Española, un espejo es una “ tabla de cristal azogado por la parte posterior, y también de acero u otro material bruñido, para que se reflejen en él los objetos que tenga delante”. Bajo estos términos, bien plantada, de cuerpo entero delante de él, supongo que lo que veo es mi imagen pasada por el tamiz de la idea que tengo sobre mí misma. En ese reflejo se entremezclan características físicas, espirituales y emocionales y es probable que según el estado de ánimo uno pueda verse mejor o peor de lo que en realidad es. Casi imposible ser objetiva. Me distraigo pensando que en otros tiempos fui m...
En el suplemento "Cultura" del diario Perfil (18-03-2012) encuentro un imperdible artículo escrito por Guillermo Piro titulado " Teoría y práctica de la coma". Me gustaría compartir con los seguidores de me gusta que me cuenten.. . algunos párrafos y hacer algunos comentarios.. Me fascinan los libros extensos sobre temas pequeños.Henry Petroski, un ingeniero civil estadounidense profesor en la Duke University en Durham, North Carolina, dedicó varios libros a la historia del lápiz, de la vajilla de plata y -maravilla de maravillas- del clip. En julio de 1849, Walter Hunt concibió lo que se considera la única verdadera invención absolutamente humana: el alfiler de gancho. De hecho, al parecer, todos los demás artilugios son, de un modo u otro, copia o reinvención de un elemento preexsistente en la naturaleza. Y sin embargo no sé de nadie a quien se le haya ocurrido escribir la historia del alfiler de gancho. Conozco en cambio una fascinante historia del destornil...
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